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De la dinámica etílica y el carabinero

1 comentario

Nota: carabinero, policía chileno. Uniforme color verde

No sé si alguna vez les ha pasado, pero yo lo he visto con mis ojos. Y he llegado a pensar que es algo más que simple casualidad. Si en verdad el ser humano puede emanar energías hacia otras personas, quizá esta sea una de las pruebas que constarán en los archivos de alguna futura investigación. Por el momento, solo puede pasar por una mera curiosidad.


Y es que incluso tiene algo de mágico. Un grupo de personas se en cuentra bebiendo (léase: emborrachándose, lisa y llanamente) en algún lugar público no autorizado por la ley tal como la playa, un cementerio o una casa deshabitada. Uno de los sujetos, que ha bebido a más no poder, se encuentra sobre el suelo apoyado contra un tronco o una piedra, cual estropajo, con la cabeza caída. De no ser por las escasas ocasiones en que levanta la mirada, la cual se muestra revestida de una imbecilidad que poco aporta en favor del indivíduo, y de la respiración trabajosa, hasta se podría dudar de que lo que parece un guiñapo dejado ahí por descuido es en realidad un ser humano. Y ya apenas participa de las bromas, las risas y la incoherente conversación general.

Mas de pronto pasa lo inesperado: los carabineros se aproximan, y uno de ellos da la alarma de un grito. Y hay que ver que el guiñapo humano, el tipo destartalado, el ser prácticamente idiota que descansaba apoyado contra el tronco o pared es el primero en pararse, coger su mochila y salir corriendo, como dice la gente, 'como alma que lleva el diablo'.

En verdad es algo casi milagroso. La energía que pueden proyectar un grupo de carabineros sobre un tipo en esas condiciones es algo digno de ser visto y relatado a cuantos quieran aprender sobre las cosas de la vida. Después de ver cosas como esta, el hecho de que Jesucristo haya resucitado a Lázaro ya no resulta tan imposible.

Es una pena que el pobre afectado no nos pueda relatar su experiencia mientras corría desarmádose lo más lejos que pudiera. El estado requerido para experimentar dicho fenómeno no permite retener recuerdo alguno de la agitada situación. Sólo le quedará conformarse con la relación de hechos contada por sus amigos. Nunca podrá sentir la entera satisfacción de haber vivido en carne propia una experiencia casi sobrenatural.

1 comentario :

Jorge dijo...

mmmm eso te sucedió a ti????.......xd