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De la autenticidad de las personas

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Eso de ser auténtico... no es tan fácil ser así. Es que es difícil ser auténtico si posees muchas formas de ser.

Ser sincero, ¿acaso eso es decir siempre lo que se piensa? Pero es que aún las formas de pensar cambian con el tiempo, y a veces ser sincero no es lo mejor.

Creo que dentro de mí habitan varias personalidades. Y sé que no soy el único. El Yo que trabaja, el que ríe y va a fiestas, el que estudia e investiga, el deportista, el que aconseja, el que se burla, el que pelea por algo, el que se queda, todos ellos son parte de mi, pero tienen características distintas.

Como han de comprender. ser auténtico creo que es algo que no me va.

Pero no es asunto de que yo sea cínico, ni siquiera cambiante. Es que soy de demasiadas formas para que alguien que me conozca poco pueda formarse una idea real de mi.

Una vez traté de hacer un pequeño experimento: pedirle a algunas personas cercanas que me dijeran qué imagen tenían de mí. Algunos resultados fueron "sincero", "honesto", "cariñoso", "criticón", "orgulloso", "frío", "estudioso", "amable", "callado", "hablador", "serio", "chistoso", "responsalbe", "desorganizado", etc. Al ir viendo tales resultados, decidí suspender el experimento para siempre.

A veces pienso esto: cuando le tenemos cariño a alguien, nos formamos una imagen de esa persona. ¿Y qué pasa si esa imagen no tiene nada que ver con la persona real? Pero resulta que después nos damos cuenta de que el indivíduo no es como lo imaginábamos, y lo culpamos de cínico o de falso. ¿Acaso no es culpa nuestra, por formarnos la imagen equivocada?

y por qué me vino a la mente el escribir sobre esto? Por que ayer en la noche lei por vigésima vez un poema que siento que me identifica bastante:

¿Auténtico decís?


¿Autentico decis?¿la parte?¿el todo?
¿el prodigo,el sonambulo,el bocazas?
¿el doble de su doble?¿el que me apodo?
¿caldo quereis? aqui teneis cien tazas.

No miro lo que veis, os lo juro,
aunque pise adoquines parecidos,
los comodines en un cuarto oscuro
se ocultan al final de los envidos.

Soy uno prescindible,otro insensato,
seis cara,cinco cruz,trece dependen,
nueve que no se venden tan barato,

siete que ignoran mas de lo que aprenden,
ocho que cuando atacan se defienden
y dos que escriben por pasar el rato.

(Joaquín Sabina)